Boda Religiosa | Miraflores, Lima, Perú | Patricia & Julio


Julio y Patricia siempre han tenido una química innegable. Desde el primer momento que la vio,
le pareció "la criatura mas hermosa sobre la faz de la tierra." Pero esta historia de amor tuvo un comienzo difícil.

Se conocieron en el hospital donde Patricia trabajaba cómo médico y Julio era interno de Medicina. Pocas veces habían conversado en sus turnos y a pesar de que tenían una relación estrictamente profesional, Patricia fue a buscar a Julio para despedirse cuando iba a dejar el hospital.

"Como si ella sintiera que algo nos uniera, y a mi se me partió el corazón que se iba," recuerda Julio.

Para todo esto, Patricia y Julio tenían parejas. Sin embargo, cuando Patricia le dejó su casillero a Julio para que lo usará, él le pidió su teléfono... pero nunca la llamó.

"Para sacarla de mi cabeza, nunca la llamé," dice Julio. "Pero tampoco boté el papelito donde estaba su número."

Después de que ella se fuera del hospital, cada quien siguió con su vida y su relación. Luego, cuando Julio se fue a hacer su servicio rural, le comenzó a mandar correos y mensajes de texto. "Nunca dejé de pensar en ella... era una amistad linda. Pero como que sentíamos que debíamos ser más que amigos, ya que teníamos muchas cosas en común."

Luego, ella terminó su relación pero a Julio le vino una época muy dura. Sufrió una estafa muy grave y su papa falleció... entre otras cosas. Y aunque no la volvió a ver por más de dos años,  Julio recuerda que siempre sentía que ella le comprendía y estaba a su lado.

"Después de esos dos años, me di cuenta que simplemente me derretía por ella," confesa Julio.

Terminó con su pareja y se dio cuenta que tenía que hacer todo lo posible para estar con Patricia. Se fue a buscarla a su trabajo con un disco de Alejandro Sanz de regalo y le dedicó la canción: Tu Letra Podré Acariciar. Después de eso salieron en su primera cita y vieron Spider Man en el cine de Larcomar.

Julio casi ni entendió la película por lo nervioso que estaba y al salir, la dijo que pensaba en ella y que estaba en su cabeza como un cysticercus cellulosae (tal y con el argot médico). Patricia le confesó que se sentía igual.

Luego, estaban caminando por el malecón de Larcomar y Julio la pidió disculpas. Patricia le preguntó, "¿Por qué?"
"Por esto."
Y la besó. 
"Desde ahi soy muy feliz y todo me va bien. Ella me llena por completo."

Gracias por compartir su historia y su gran día conmigo, Patricia y Julio. Me siento tan honrada de poder haber estado con ustedes. Me hicieron sentir como una amiga más de la familia y por eso siempre estaré agradecida. Que dios bendiga su unión y espero acompañarlos en otra oportunidad y otro capitulo de su lindo cuento de amor.  Besos y cariños amiguitos, xoxo - B





























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